ANDREI CHIKATILO

ANDREI CHIKATILO







 




ALIAS: El Carnicero de Rostov



FICHA POLICIAL


Nombre: Andrei R. Chikatilo  

Fecha de Nacimiento: 16/10/1936     

Pelo: Negro

Sexo: Hombre                            

Altura: 1´75 m.                       

Lugar de Nacimiento:  Ucrania

Raza: Blanca                             

Edad: 57                                    

Ojos:  Azules                         


DETENCIONES

14/09/1984: Rostov, Rusia. Asesinato.

Fecha Indeterminada: Rostov, Rusia. Robo. Un año de prisión.

20/11/1990: Rostov, Rusia. Asesinato. Pena de muerte.


VÍCTIMAS IDENTIFICADAS

- Larisa Tkachenko

- Lyuba Biryuk

- Oleg Podzhivàev


BIOGRAFIA

Andrei Romanovich Chikatilo nació en Yablochnoye, Ucrania, el 16 de Octubre de 1936, y está considerado el peor asesino en serie de la Unión Soviética. Llevó a cabo el asalto sexual, asesinato y mutilación de como mínimo cincuenta y dos mujeres y niños entre 1978 y 1990 en Rusia, Ucrania y Uzbekistan.

La infancia de Chikatilo no fue fácil. Su padre, Roman Chikatilo, fue capturado como prisionero de guerra por los nazis. Además, Andrei creció escuchando a su madre contar que a su hermano mayor, Stepan, lo habían raptado para comérselo, y Chikatilo quedó fuertemente marcado por esta historia.

Andrei era un niño muy introvertido en la escuela. No aceptaba su miopía (no tuvo sus primeras gafas hasta los treinta años), y padeció euresis nocturna (incapacidad de controlar los esfínteres) hasta los doce años. Siempre era humillado por sus compañeros de escuela, pero él nunca se defendía. A medida que iba creciendo se iba haciendo más tímido, sobre todo con las mujeres. 

Chikatilo sirvió en el ejército, y luego se dedicó a sus estudios. Deseaba licenciarse en derecho, pero suspendió el examen de acceso a la universidad. Decepcionado, volcó su empeño en otras áreas y consiguió títulos en ingeniería, marxismo-lenninismo y Lengua y literatura rusas.

En 1971 se graduó como maestro. Sentía una creciente atracción por las niñas menores de doce años, llegando incluso a colarse en los dormitorios para observarlas en ropa interior mientras se masturbaba.

Chikatilo llegó a casarse, y, a pesar de sus problemas de erección, consiguió dejar embarazada a su esposa. Era un marido sumiso y asexual. Hacía casi todo lo que su mujer le ordenaba, aunque el mayor deseo sexual de ella los llevaba a tener fuertes discusiones. Como marido tenía un carácter estable y era trabajador, nunca levantaba la voz ante sus hijos, y se convirtió en un respetado miembro del Partido Comunista. 

Sin embargo, en la escuela en la que trabajaba, sus alumnos no lo tomaban en serio y se negaban a comportarse bien. Chikatilo abusaría sexualmente de varios de sus alumnos, lo que le costaría el trabajo en 1974.

El 22 de Diciembre de 1978, a los cuarenta y dos años, Chikatilo mató por primera vez. Abordó a una niña de nueve años en la calle y la convenció para que fuera con el a una cabaña que poseía en las afueras de la ciudad. Una vez allí, la desvistió con violencia. Accidentalmente le hizo un rasguño y, al ver la sangre, tuvo una erección, estableciendo así una relación fatal entre sangre y sexo. Chikatilo le clavó un cuchillo en el estómago a la niña, y con cada puñalada se notaba más cerca del orgasmo, por lo que no dejó de apuñalarla hasta que eyaculó. Dos días después la policía encontró los restos de la pequeña flotando en el río Grushovka, y siguieron el rastro hasta una gran mancha de sangre que había cerca de la cabaña. Aunque Chikatilo fue interrogado, acabaron inculpando a otro agresor sexual, Aleksandr Kravchenko.

En 1981 se convirtió en funcionario de abastecimientos de una fábrica, lo que le obligaba a recorrer parte de la región y le proporcionaba la coartada perfecta y la oportunidad de escoger a sus víctimas.

El 3 de Septiembre de 1981 Chikatilo asesinó a su segunda víctima, Larisa Tkachenko, una prostituta de diecisiete años. La llevó al bosque para mantener relaciones sexuales, pero cuando no consiguió tener una erección la chica empezó a reírse de él, enfureciéndole. Chikatilo perdió el control y estranguló a la muchacha. Después eyaculó sobre el cadáver, mordisqueó su garganta, le cortó los senos y se comió los pezones. Después comenzó a bailar una especie de danza alrededor del cuerpo mientras lanzaba aullidos. 

Su tercera víctima fue Lyuba Biryuk, a la que secuestró y acuchilló cuarenta veces y le mutiló los ojos.

Chikatilo asesinó a tres personas más ese año, incluyendo a su primera víctima masculina, Oleg Podzhivaev, de nueve años, del que nunca se encontró el cuerpo. 

En 1984 el número de víctimas de Chikatilo iba en aumento, llegando a quince personas. Chikatilo las elegía en estaciones ferroviarias y paradas de autobús, y los convencía de que lo acompañaran a zonas boscosas, dónde les infligía entre treinta y cincuenta puñaladas. Casi todas las víctimas sufrían, además, la mutilación de los ojos. A las chicas les seccionaba los pechos o los pezones, ya fuera con cuchillos o con los dientes. También les extirpaba el útero, con tal precisión que todos los cirujanos de la provincia fueron sospechosos. 

Mientras Chikatilo violaba a sus víctimas se iba enfureciendo debido a sus problemas sexuales, así que les machacaba la cara a golpes como resultado de la ira. A veces, para ocultar su impotencia, colocaba semen en la vagina de las víctimas con ayuda de un palo.

En el caso de los niños, los atacaba en cuanto estaba a solas con ellos. Les golpeaba para aturdirlos y los acuchillaba superficialmente para establecer su dominio. Posteriormente los mutilaba a mordiscos, les cortaba los genitales o les extirpaba los testículos y los guardaba como trofeos. En algunas ocasiones realizaba estas amputaciones cuando la víctima se hallaba aún con vida, aunque no consciente.

Chikatilo además practicaba el canibalismo, confesando que le gustaba comerse las partes más blandas del cuerpo.

Por el semen hallado en las víctimas se supo que el grupo sanguíneo del asesino era AB. El 14 de Septiembre de 1984 detuvieron a Chikatilo en el mercado de Rostov, pues en líneas generales encajaba en el perfil facilitado por el instituto Serbsky. Pero, tras hacerle un análisis, su sangre resultó ser del grupo A, así que fue puesto en libertad sin cargos.

Siete meses después Chikatilo fue arrestado por comportamiento impropio en la estación de autobuses de Rostov, y fue sentenciado a quince días de prisión. 

El 17 de Octubre de 1990 volvió a matar en un bosque cercano a la estación de Donlesjoz. Este crimen absorbió a toda la policía local, y se asignaron unos cien hombres al caso. Pero dos semanas después Chikatilo actuó de nuevo, y esta vez fueron seiscientos los detectives encargados de investigar en los bosques, donde establecieron una guardia constante.

El 6 de Noviembre de 1990 un sargento llamado Igor Cybakov vio salir del bosque a un hombre con traje y corbata. Mientras le observaba lavarse las manos en una fuente advirtió que tenía un dedo vendado y la mejilla manchada de sangre. Rybakov le pidió la documentación y, aunque no tenía motivos suficientes para arrestar a Chikatilo, dejó constancia del incidente. Al día siguiente encontraron el cadáver de una chicha en esa misma zona. 

Chikatilo fue arrestado el 20 de Noviembre de 1990, sospechoso de treinta y seis asesinatos, y se descubrió que, si bien su sangre no pertenecía al grupo AB, su semen si.

En los interrogatorios Chikatilo afirmó ser un simple ciudadano normal que no había cometido ningún tipo de delito. Decía ser objeto de una absurda persecución por parte de la policía.

El 27 de Noviembre prometió aportar muchas pruebas de sus crímenes si no continuaban hostigándole con los interrogatorios, y, dos días después, se derrumbó ante un psiquiatra, al que acabó confesando cincuenta y dos crímenes. Posteriormente guio a los investigadores a distintos lugares (incluidos tres donde hallaron cadáveres que aún no se habían descubierto), con la esperanza de que el número de muertes lo convirtiera en “espécimen de estudio científico”.

Chikatilo fue estudiado por los psiquiatras del instituto Serbsky, que lo declararon un sádico que no sufría ningún trastorno que le impidiera ver que sus actos estaban mal. Por esta razón se le declaró legalmente cuerdo en octubre de 1991.

En Abril de 1992 se inició el juicio, que duraría hasta octubre del mismo año. Chikatilo asistió desde un cubículo de metal para mantenerlo a salvo de la multitud enfurecida.

El 15 de Octubre de 1992 Chikatilo fue sentenciado a pena de muerte, y el 14 de Febrero de 1994 murió ejecutado de un tiro en la nuca en la prisión de Rostov del Don.


PERFIL PSICOLÓGICO


La victimología de Chikatilo se basaba principalmente en personas retrasadas, a las cuales convencía fácilmente para acompañarle al bosque, donde las apuñalaba y mataba. Su modus operandi siempre era el mismo: abordaba a sus víctimas en estaciones de tren y autobús, aunque también recurría a vagabundos y prostitutas, ya que era fácil conseguir que lo acompañaran con la promesa de pagarles. En algunos casos estudiaba a su presa durante días, aprendiendo sus movimientos y sus horarios para poder cruzarse en su camino “accidentalmente”, pero normalmente sus elecciones eran víctimas de oportunidad.

Sus víctimas se encontraban en el bosque, con indicios de violencia y sadismo, y, en ocasiones, les faltaba algún miembro. Se trataba de niños, niñas y chicas jóvenes. Entre ellos había muchos que habían escapado de casa o que tenían problemas mentales, ya que era más fácil convencerles de que lo acompañaran.

Casi todas las víctimas sufrieron mutilaciones en los ojos, ya que, como el mismo Chikatilo reconoció, “no podía soportar sus miradas”. A las chicas les seccionaba los pechos o los pezones (a veces con sus propios dientes) y les extirpaba el útero. Mientras las violaba les machacaba la cabeza a golpes como expresión de furia por sus problemas sexuales. A veces, para ocultar su impotencia, colocaba semen en la vagina de las víctimas con una rama.

Chikatilo estableció una relación fatal entre sangre y sexo al tener una erección tras herir accidentalmente a su primera víctima y ver como brotaba la sangre, lo que le llevaría a decantarse por el apuñalamiento como método para acabar con sus víctimas, ya que le proporcionaba mayor satisfacción sexual. 

Chikatilo se dejaba llevar por la compulsión de asesinar, pero no padecía ningún problema psicológico, ya que era capaz de planear sus ataques. Intentó alegar enfermedad mental durante su juicio, pero los psiquiatras rechazaron su alegato, ya que sus actos eran premeditados.


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